VIAJE HASTA LAS HURDES

11.02.2015 17:36

 

EL PARAÍSO MALDITO

Definición empleada por Iker Jiménez en su obra del misno nombre. Una concienzuda investigación sobre esta misteriosa y enigmática tierra, situada al noreste del cráter, formada por un conglomerado de sierras en caótico orden geológico, sin sentido aparte de la nueva historia. Una masa que permanece en su sitio como formación asociada al principio como parte del cráter original, que soportó los efectos del agua apreciables en la parte sureste con la apertura de la puerta del cauce del Jerte o Jordán y los visibles desplazamientos del muro y cauce de salida hacia Las Villuercas.

Un paraíso para ufólogos y aficionados a lo paranormal, por la infinidad de casos que conforman la legendaria historia de la comarca.   

Una comarca con un más que variado catálogo de avistamientos ovni, luces de origen desconocido y apariciones de entes, duendes, brujas y encuentros con diabólicos seres que han sembrado el terror en los comarcanos en ciertos periodos de tiempo, que permanecen intactos en el imaginario colectivo y trasmitidos a las siguientes generaciones al calor del fuego en veladas cargadas de historias y casos que invitaban a quedarse en casa a partir de la puesta de sol.

Sólo los más osados y obligados por circunstancias especiales se atrevían a aventurarse en el monte una vez caído el sol.

Mucho material circula por la red relativo a las Hurdes y su especial historia paranormal. Son muchos los casos documentados y testificados por infinidad de protagonistas afectados directamente o por alguien cercano.

Una tierra maldita hasta mediados del s: XX, de extrema pobreza y prácticamente aislada del resto del mundo, llegando al punto de imaginar que eran los únicos habitantes de la Tierra. No había contacto fuera de la comarca. No había carreteras, ni caminos más que para caballerías y ganado montés.

Una tierra sin tierra, que sobrevivió a base del ganado y una agricultura de mal subsistencia, a base de terrazas en los valles rellenadas con tierra fértil traída a lomos de burros o caballerías quien las tuviera; o sacos a la espalda, hombros o a la cabeza en las mujeres desde muchos kilómetros a la redonda.

Una tierra que Luís Buñuel en 1932 dio a conocer al mundo con su documental TIERRA SIN PAN, alimento que no conocían, quizá demasiado duro, contando con que en esas fechas, la miseria era endémica en muchas zonas de España.

Un documental que por la crudeza y manipulación política que derivó del asunto, le ocasionó serios problemas a nivel internacional.

Un documental que removió conciencias ante el brutal abandono y desconocimiento de tan inhumana forma de vida en la España del s: XX,  que provocó la afluencia de todo tipo de personajes curiosos o estudiosos antropólogos que dieron una imagen tan humillante de los nativos, que renegaron de lo que suponía la modernidad y se escondían de los forasteros, que ya no les dejaban vivir en su mísera tranquilidad.

Orgullo hurdano, del cual hacen gala al tiempo que conservan sus arraigadas tradiciones, que hoy suponen un atractivo turístico que les redime de los malos tiempos pasados, adaptándose a estos en que el dinero mueve otro mundo, y el suyo, que es un regalo del cielo, ofrece una geografía tan generosa, que año tras año, el progreso y su dinero, multiplican los visitantes y la esencia que dejan en la zona.

Orgullosos de lo suyo y de su sostenible explotación con una excelente visión comercial asociada al relax en un entorno único.

En 1922, el Rey Alfonso XIII, ante los rumores y noticias llegadas a la Corte por parte del Doctor Marañón sobre las circunstancias bochornosas que afectaban a dicha comarca, emprendió un viaje hasta la zona para conocer de primera mano la realidad de la situación. Viaje documentado en un reportaje que habla por sí sólo de una tierra olvidada por la historia y la política.

Vamos a aportar el material fotográfico producto del tal viaje.

Una historia negra que permanece viva en en la conciencia colectiva, mirando a un futuro cargado de ilusión y esperanza de sus nativos.

La nueva imagen de una tierra mágica envidia de los que un día la despreciaron y humillaron a base de bulos y exageraciones poco positivas.

 

Alfonso XIII en las Hurdes.

EL VERGEL PERDIDO

LA PEÑA DE FRANCIA