BLASÓN GENERAL 2

19.05.2014 11:29

SEGUNDA PARTE DEL LIBRO, DEDICADA AL ORIGEN DE LA HERÁLDICA Y CONFECCIÓN DE LOS BLASONES

EL BLASÓN DE JESUCRISTO COMO ORIGEN DE LA HERÁLDICA

El escudo de la actual Portugal supone el origen de la heráldica, y nos refleja el Reino de Jesús en la tierra, el Paraíso y sus colinas defensoras, con el epicentro en la ciudad eterna en la quina central y cuatro indicadoras de los cuatro puntos cardinales desde la confluencia ecuador- meridiano 0 en tiempos que se encontraba bajo la ciudad.

Serenísimo Príncipe, alto y muy poderoso cesáreo Rey justo por la gracia de Dios Don Juan el Segundo, vencedor nunca vencido, heredero en el occidente de los reinos de Portugal y Algarves, y allende los mares señor de Guinea en las partes de Libia, Gobernador del Tridente de Neptuno, obedecido del gran océano, descubridor de muchas islas y tierras perdidas, noto en diversas partes ignotas, inventor del norte segundo que antártico polo se llama, dotado de las áureas crines que Apolo radiante en sus minas influye, conquistador de África, ya en la ciudad de Tánger con otras villas, vecino de la Cartago Beticosa, donde con cipiónica mano a vos sólo temen los de Aníbal naturales que con gran temor os esperan, y ¿do? la espada Alfonsi deseada os desea, porque gocéis la empresa en vuestros cuños impresa y seáis verdadero triunfante César nóvel, domador de los indómitos y clemente a los domados; relación de muchos reyes, gozo de su patria, hijo del magnánimo Padre y padre del único hijo; celador del bien público, honra de los extraños, pelícano de su Reino, espejo de sus naturales, cuyo pregón, de gente en gente, extrañas lenguas defensor de la fe; aumento de los católicos en detrimento de los infieles; Alférez de las insignias de nuestra santa religión; muro, y ante mural, Rey de las siete coronas, cuya celsitud infalible, con alto cetro y eminente corona, pacífico triunfando la divinal providencia trina del Rey de los reyes que de sí os dio tal renombre en durabilidad del mundo, a su servicio aumentando conserve con tal gloria en el presente, que sea perpetua en el futuro, para que los propios herederos después de vuestra larga vida en tanto dominio y patrimonio, sus sucesores...  

...se esfuercen en regir y gobernar los reinos y señoríos por vuestra victoriosa mano ganados y tantos tiempos regidos según la celsa grandeza del corazón animoso que la clara fama de vuestros insignes hechos pregona y la verdad nos pone ejemplo, en cuya memoria, y porque muy más mucho SE PONGA FIN EN EL INTENTO PRESUPUESTO, invoco al que todos nos convoca, trino y uno, donde toda bondad procede, con tal don que alumbre mi seso y me dé tal guía que pueda regir la intención de mi deseo, porque fuera de tiniebla, a su servicio se demuestre en efecto luminoso, y para que delante del conspectu sublime de tan severo triunfo, sea grata la invención de éste, aunque pequeño libelo, con inmenso trabajo recolige las lucubrentas vigilias de muchos antepasados, donde se reza Príncipe super ilustre, cómo son y hubieron principio las insignias del universo, lo que en tal caso se requiere, EN CUYA CUMBRE ESTÁN FIJAS LAS DE VUESTRA ALTEZA, como sean tan excelentes  cuanto no se puede haber quien compare, cuyo blasón, en el estrado de vuestra corte y real estado, este fructuso documento representa en lengua extranjera, donde los intérpretes de todas las lenguas superabundan, y la de vuestra magnificencia en letras caldeas, hebráicas y latinas en columnas marmóreas por todo el orbe se manifiesta, y aquí, en dulce estilo castellano, el obediente decir de mi boca, con rodilla en el suelo las manos de vuestra real majestad besar humildemente no cesa, a quien incesable suplica, implorando a quien puede y rogando a quien debe; mi pluma no sea molesta, mas liberalmente se mire con el amor del mérito que virtud los suyos convida y a vos, buen rey se dirige. 

La tabla presente se contiene en la hoja primera.

Los siete cielos con sus planetas y colores en la 2

Las influencias con sus declaraciones en la 3

Cómo las insignias son en una de tres maneras en la 4

Las reglas de Vino, Planta y Minero en la 5

Las invenciones en la 6

El compás de los escudos en la 7

Principio de las insignias de los falsos dioses en la 8

Los nombres de los hijos de Jacob en la 9

Las insignias de las doce tribus de Israel en la 10 

Los blasones de las doce tribus en la 11

Las insignias de Roma en la 12

Las insignias del universo en la 13

Del arco celeste en la 13

De vino, planta y minero, y cuál es campo y cuales armas en la 14

De los tantos y dobles en la 15

La verificación en la 15

Ejemplo de los metales, colores, animales e invenciones en la 16

Asiento de los vivos en la 17

Cúando las armas son de color y metal en la 17

Qué colores y metales conviene a cada uno en la 18

Diferencia de las armas en la 19

Las armas de las órdenes en la 20

Las armas de los letrados en la 21

Los blasones universales de los siete planetas cuando están en sus exaltaciones, y primero de Saturno, que tiene por armas a Libra en la 21

De Júpiter con el cangrejo y de Marte con el cabrón en la 22

De sol con el carnero y Venus con los peces en la 23

De Mercurio con Virgo y Luna con el toro en la 24

Las armas de Silvano en la 25

De los doce signos en la 26

De los pendones en la 26

De los yelmos en la 27

Las grandes insignias del Rey de Portugal, por donde se pueden blasonar todas las insignias del universo en la 29

CUÁNTOS SON Y DE DÓNDE LOS COLORES FUNDAMENTO DE LAS INSIGNIAS PROCEDEN

Todo principio vale más de la mitad, porque sin él, ninguna cosa buena puede ser edificada, y como los colores sean fundamento de las armas, es de saber que la presente rueda tiene siete círculos principales que los siete cielos significan. Y en cada uno está su planeta con aquel color que de él procede, y comenzando arriba, en el cielo séptimo anda Saturno, el cual influye negro, y así, descendiendo, en el sexto cielo anda Júpiter, con su color verde, y en el quinto Marte, donde nace el color de la sangre. Y en el cuarto cielo anda el Sol, que influye amarillo. Y en el tercero Venus, con su color claro que azul decimos. Y en el segundo cielo Mercurio, con influencia de morado. Y en el primero la Luna, que influye blanco, y así, de los siete planetas, han sucedido los siete colores, de los cuales se coligen tres reglas. La primera es: que el color negro y verde, colorado, azul y morado son colores, y el amarillo, que significa oro y nobleza, y el blanco plata y riqueza son metales. La segunda regla es que no pueden estar color sobre color ni metal sobre metal, de manera que oro no se puede asentar sobre plata ni plata sobre oro, ni verde sobre negro, y así de los otros colores, que serían armas falsas por las razones que se dirán en el capítulo de las causas, y esto siempre es verdad, salvo en las armas de Gerusalem, que son una cruz de oro en campo de plata. La tercera regla es que los otros colores allende los susodichos, no entran en armería, que son imperfectos por no tener de dónde proceden. Y los otros círculos que restan son los cuatro elementos: Fuego, Aire, Agua y Tierra. 

EJEMPLO DE LOS COLORES Y METALES CON INFLUENCIAS Y VIRTUDES DE LOS PLANETAS

Para probar lo susodicho de los colores y metales, resta ponerse por ejemplo como aparece en cada planeta de esta rueda está una letra, que son armas del mismo planeta, y lo de alrededor el campo, donde siempre está metal sobre color o color sobre metal. De cada círculo proceden las influencias, que son las amistades que un planeta tiene con otro, y que unas armas deben haber con otras según las constelaciones y afición que las criaturas reciben de los cuerpos superiores. Donde parece, SEGÚN ALQUIBICIO en su capítulo de amicicia dice: Saturno tiene por amigos a Júpiter, Sol, Mercurio y Luna, en los cuales hace sus influencias, y tiene a Marte y Venus por enemigos. Júpiter en todos influye y todos en él, salvo Marte, que son grandes enemigos. Marte con todos tiene enemistad, salvo que es amigo de Venus. Sol es amigo de Júpiter y Venus y enemigo de Mercurio y de la Luna, y con Saturno y Marte está diferente. Venus a todos ama y todos le aman, salvo que es enemigo de Saturno. Mercurio tiene a Saturno, Júpiter y Venus por amigos, y Marte, con el Sol y la Luna por enemigos. La Luna tiene Júpiter y Venus por enemigos, y Saturno, Marte y Mercurio por amigos, lo cual todo esto se muestra por las influencias que aparecen. Cada planeta está en una letra que demuestra su virtud, y comenzando en la Luna, son fe, prudencia, templanza, caridad, justicia, esperanza y fortaleza, para que con ellas sepamos pelear, vencer, vivir y morir en servicio de Dios y del Rey. Y así los planetas con sus virtudes y amistades se apliquen según los colores y metales que tuvieren. 

CÓMO CADA UNA DE LAS INSIGNIAS TIENE UNO DE TRES NOMBRES DICHOS: VIVO, PLANTA O MINERO

Cualesquiera insignias deben ser de una de tres maneras, conviene saber: de vivo, planta o minero, según por ejemplo de esta rueda aparecen, en cuyo centro está un rey con tres estrellas en significación de las armas vivas, que serán de figuras celestes como Sol, Luna, estrellas, sinos, planetas y constelaciones, o serán vivos, volátiles, como águilas, grifos y otras aves. O deben ser campestres, como leones, onzas, toros, perros y lobos. O acuáticos, como peces. O terrestres, como serpientes, sapos, culebras... y todo se pinte lo más propio que ser pueda: las aves volátiles, los peces corrientes, los leones y todos los otros animales feroces, andantes, saltantes o rampantes, cada uno según su figura, salvo los armiños, que se pinten como aquí aparecen, casi a manera de espigas. Y los ¿beros? interferidos de los colores necesarios, y es menester para que se puedan bien blasonar las armas y decir su significado, que se sepa la propiedad de las cosas, SEGÚN ARISTÓTELES EN SU LIBRO DE ANIMALIBUS DICE para significar aquello que en la ¿tarja? estuviere. Y mucho es de mirar cuánta diversidad de colores y figuras hubiere tanta multiplicación, se haga de metales y virtudes que tuvieren según los planetas que tuvieren, buscando alguno semejable, virtuoso, famoso o excelente, para que se haga comparación, y si las tales armas  tuvieren alguna letra, orla, mote, yelmo, timbre o divisa, sepa el señor de las tales insignias, o el que blasonar las hubiere, buscar autoridad que tenga concordanza con lo que hace a su propósito, y en especial se digan cosas que sean ejemplo de nuestras vidas.  

CAPÍTULO DE LA PLANTA Y MINERO

En el medio de esta rueda está una hierba con sus flores, que se dice Azucena, y procede de la Luna, y junto con ella está una torre que es minero estable, y procede de Saturno, señor de la fortaleza. Y luego, encima de la rueda, el autor empleó los ejemplos con flores de otras figuras, y con un roble, árbol de Júpiter. Y después puso un castillo y una caldera, que son edificios, y caen debajo del nombre de minero firme, significando casa, gente, armas, pendón y caldera de gran antigüedad. Y después, especificando el minero, si no fuere según lo razonado, debe ser de invenciones, las cuales son de diez maneras, conviene saber hechas redondas, y llámanse roeles, o quebrados llanos a los que decimos jaqueles; o cuadrados agudos que se dicen puntas, en cuya significación decir se puede QUE ALEJANDRO PUSO UNA ESFERA REDONDA POR ARMAS, en demostración que enseñoreaba todo el universo. Y después VINO CÉSAR, QUE EN SIGNIFICACIÓN DEL MISMO ALEJANDRO PUSO ROELES DE DIVERSA PINTURA, dando a entender que, aunque diversos mundos fueran, tantos enseñoreara. Y muchos de los que siguieron su opinión y dejaron a Pompeyo, tomaron y pintaron sus armas, y los unos por mérito y los otros por afición, quedaron así, roeles, que si rueda, que nos vuelve y gira. Y después VINO CÉSAR AUGUSTO, y como ensanchó el imperio por las cuatro partes del mundo, PUSO JAQUELES EN LLANO Y EN PUNTA, en cuya memoria se recuenten los hechos singulares y las hazañas que hicieron cuando sus primeros antepasados ganaron las armas para que los caballeros y nobles varones de la tal sangre venidos, se esfuercen en la virtud aumentando su nobleza.

Por cuanto en lo susodicho no se acabaron los escudos de las invenciones, prosiguiendo en tal propósito, si no fueren roeles, jaqueles o puntas, deben ser de banda real con dos cabezas de sierpes, o suelta y sin cabezas, como la traen los caballeros de la banda, y ésta es la declaración del medio de esta rueda. Y si esto no fuere, deben ser invenciones de fustes derechos que bastones decimos. O bandas acostadas o fajas atravesadas. O una banda sola con una añadición, que son armas de cabeza que se dieron sobre las armas que traían por algún servicio o hazaña señalada que hizo a la corona real. O serán armas de lambeo, como estas llamas que tienen sobre sí una corona en el medio, por hecho singular sobre todos en servicio del rey y del reino, la cual corona ni parte de las armas reales, el rey no las puede dar sin cortes y consentimiento de su consejo. 

Hay otras armas que se llaman orla, y otras honore, y es la diferencia cuando las armas son mejores que lo que tiene alrededor de sí, llámanse armas de orla. Y cuando la orla es mejor que las armas de dentro, llámanse armas de honor, según por ejemplo en los escudos parece que tienen ondas y cabeza de lobo con sus cruces alrededor. Otros escudos se traen ochavados y orlados de diversas cosas que piensan algunos hacen mucho y no hacen nada en disminuir las armas. Invenciones principales por cosa que sea que así como es un escudo y un renombre y una demostración, así debe ser una entera invención, como solían hacer los antiguos, pero los reyes y señores de nuestros tiempos, cuando multiplican sus reinos o hacen claras hazañas, acrecientan en sus armas.

CÓMO SE DEBEN ACOMPASAR LOS ESCUDOS

Todo caballero tiene una invención por armas, en la cual no hay diferencia. Si ¿dos? ponga el escudo en el pecho, y en la parte derecha, que cabe a la mano de la espada, ponga la invención más honrada, que es la que trae por parte del padre, y a la otra siniestra la de su madre, o alguna otra si la ganó, como aparece por ejemplo en el escudo de mitades en que están las estrellas. Y si el tal caballero tiene un castillo y el rey le da otro de sus armas, ponga el del rey a mano derecha y el suyo a la siniestra. Y si quiere cartear el escudo, el castillo más alto y derecho, y el más bajo y siniestro sean los del rey y los suyos en los otros dos lugares que restan según en el medio de esta rueda aparecen por los castillos prietos y blancos. Y ninguno debe poner las armas reales en orla ni en honore de las suyas, aunque algunos tienen lo contrario, no habiendo razón para ello.

Las armas del padre y madre se pueden cartear, como por estas bandas amarillas del padre y blancas de la madre se muestran. Y si alguno quisiere terciar el escudo de sus armas, asiente las piezas más honradas en las partes más altas de la ¿tarja?, según los ejemplos de estos escudos de las zapatas, abarcas y espadas, con la luna, ruedas y roeles nos enseñan. Y es de saber que la punta del tercio en los escudos legítimos no debe llegar arriba. Y un tercio de los escudos transversales tenga una lengua que vaya hasta arriba, apartando los dos tercios el uno del otro según estos escudos de las lanzas, hoces y espada y cisnes y llave demuestran, o echen un bastón atravesado, entero o quebrado por encima de sus armas.

CÓMO LOS DIOSES TUVIERON ORIGEN Y ALZARON LA PRIMERA BANDERA

Según AGUSTINO Y VOCACIO, SOBRE HOMERO Y OVIDIO en sus poéticas ficciones, DICEN QUE PROMETEO Y LAPETO, hermanos, inventaron las primeras estatuas, en las cuales entró el diablo, y llamóse Demogorgón, en quien las gentes, como fuesen rudas comenzaro a adorar, imprimiendo en ellos errores diabólicos, donde tuvieron principio las nigrománticas artes, y habló el espíritu malo en otra estatua, y dijo ser Éter, cuya falsa doctrina siguieron los dos hermanos, Titán, padre de los gigantes, y Saturno, padre de Júpiter, y dijo que eran sus hijos, y aquí se comenzaron los dioses mortales. Y luego, en Arcadia, los de Creta, hicieron rey a Saturno, que hallado por su nigromancia, un hijo suyo lo había de echar del reino. Despedazó el primero que Rea, su mujer parió, con el cual temor ella hizo un niño de mármol que mostró a Saturno y dio a criar muy en secreto el niño que parió, de nombre Júpiter que, en venganza de su sangre, fue el primero que alzó bandera en que puso por armas un águila negra en campo blanco ensangrentado, y venció a los gigantes y echó a su padre del reino, el cual se fue para Jano, rey de Italia, que por lo que le enseñó después de muerto Saturno, lo hizo adorar a los italianos, diciéndoles que había subido al cielo y vuelto en aquel planeta que hoy Saturno decimos. Cuando Júpiter lo supo, llamóse dios de los dioses, y así le llaman los poetas, a quien adoraron los de Creta y pintaronlo con sus hijos, que después, aquellas necias gentes con diversas opiniones en muchas partes adoraron, así como en Delos Apolo, que es el sol, y an Alemania Diana que es la luna, y en Tebas a Hércules, con su león y su maza, Y en Cecilia a Vulcano con sus rayos. Y a Ceres con espigas. Y a Minerva con armas. Y Abaco dios del vino en Asia. 

LA GENERACIÓN DE JACOB

Abraham fue hijo de Nacor y padre de Fac, el cual tuvo en Farra a dos hijos, de los cuales el mayor fue Esaú, a quien hurtó la bendición su hermano menor, Jacob, que tuvo cuatro mujeres, de las cuales nacieron doce hijos que fueron caudillos de la doce tribus de Israel, y procedieron de esta manera: La primera y legítima mujer de Jacob fue Lía, y tenía una sierva a la cual llamaban Zilpa. La segunda ilegítima mujer de Jacob fue Raquel, y tenía para su servicio otra sierva de nombre Bilha, y tuvo principalmente Jacob en Lía cuatro hijos, cuyos nombres eran Rubén, Simón, Leví y Judá, y como Raquel era estéril, que no paría, dijo a Jacob: pues place a Dios yo no tenga hijo con el cual le sirva, llégate a mi sierva Bilha, y lo que tuvieres en ella será mi hijo y tuyo. Y así lo hizo, y tuvo en ella dos hijos que se llamaron Dan y Neutalín. Después Lía, que ya en este medio no paría, cuando supo que Raquel había dado a Jacob su sierva Bilha y tenía de ella dos hijos, dióle su sierva Zilpa, en quien tuvo otros dos, de nombres Gaad y Aser, lo cual todo así ordenado, recordóse Dios de Raquel y abrió su esterilidad y llegóse a su marido y parió dos hijos, de nombres José y Benjamín. Y como vio Lía que Raquel, estéril, había parido, tuvo gran deseo de tener un hijo chiquito con que hubiese placer, y llegóse a su marido, Jacob, y tuvo dos hijos llamados Isacar y Zabulón, y así Jacob tuvo de sus dos mujeres y dos siervas doce hijos que fueron regidores y caudillos de las doce tribus de Israel según en esta rueda aparece. Y porque estos susodichos tuvieron pendones según se demuestra en lo siguiente, fue nacesario el principio de esta relación que la presente demuestra.

LAS INSIGNIAS QUE LLEVABAN LAS DOCE TRIBUS DE ISRAEL

Después que los hijos de Jacob partieron de Egipto por mandato de Dios para volverlos a la tierra de promisión que parte término con Gerusalem, llegaron al desierto, donde comieron cuarenta años del Maná del cielo. Y allí hicieron el Arca del Testamento, donde pusieron las tablas de los diez mandamientos de la ley que el Señor había dado a Moisés en el Monte Sinaí, y todos por cuento alzáronse seiscientos y tres mil hombres de pelea de veinte años arriba, sin los niños, mujeres y viejos, y sin la tribu de Judá, que mandó Dios no se contase que era escogido para el sacerdocio. Y éste servía y llevaba el Arca. Y ordenáronse las once tribus en doce partes, porque José era ya fallecido, y sucedieron en su lugar Manasés y Efraín, sus hijos, y pusieron el Arca en medio e hicieron de tres en tres cuatro partes, con las armas y figuras, colores y metales que aparecen en esfuerzo de las bendiciones que les dio su padre Jacob.

Delante del Arca del testamento, a la parte de Oriente, iba Judá, con setenta y cuatro mil y seiscientos hombres de pelea, Y era su capitán Nasón, y las insignias de su pendón eran un león de oro en campo celeste según la bendición de su padre, que le dijo: Por ti se holgarán tus hermanos y te harán reverencia, y será tu mano sobre la cerviz de tus enemigos. Vencerá el león de la tribu de Judá, de la raíz de Gessé. Yo te bendigo en nombre del que nos hizo.

ZABULÓN: A la mano derecha de Judá iba Zabulón, y llevaba en su batalla cincuenta y siete mil y cuatrocientos hombres, y era su capitán Elias, y sus armas eran una nao prieta...

...en campo blanco sobre ondas de buena fortuna, porque su padre le dijo: Serás guía de las carreras dudosas, y juntarás las gentes trabajadas y las pasarás seguro hasta Sidón.

ISACAR: A la parte siniestra de Judá, contra el meridiano, iba Isacar, con cincuenta y cuatro mil y cuatrocientos varones, y era su capitán Netanel, y sus armas el sol y la luna de metales en campo blanco, porque Jacob le dijo: Serás regidor de gentes y sabio sobre todos tus hermanos, y sufrirlos has con tu prudencia según el asno sufre la carga.

RUBÉN: A la parte de occidente, tras el Arca, iba el hijo mayor de Jacob con la postrera batalla en que llevaba cuarenta y seis mil y quinientos hombres de los mejores del ejército, y era su capitán Elicur, hijo de Cedeur, y eran sus armas un hombre, por el que había de redimir el linaje humanal, significando la bendición de su padre, que le dijo: Porque no consentiste la injuria de Lía, serás leal y celoso, ninguna duda, poniendo en la ley que el Señor nos dio.

GAAD: A la parte derecha de Rubén iba Gaad, y era su batalla de cuarenta mil y seiscientos hombres de armas, y era su capitán Elíacafe, y sus insignias gente armada en un escudo blanco y prieto, porque le dijo Jacob: Serás fuerte capitán de gentes en el pueblo del Señor, y vencerás a los que fueren contra su ley.

SIMÓN: A la parte siniestra de Rubén iba Simón, con cincuenta y nueve mil y trescientos de pelea, y su capitán Salumiel, y sus armas un castillo colorado en campo de oro, porque le dijo su padre: Así como combatiste y tomaste el castillo de Salem, aunque de esto no fuí sabedor, así sabrás...

... pelear, vivir y morir sobre la ley del Señor sin que nadie te lo diga.

DAM: A la parte de septentrión iba Dam con sesenta y dos mil y setecientos combatientes, y era su capitán Ahihacer, y sus armas un águila de oro en campo negro por la bencición que su padre le echó cuando le dijo: Serás juez del pueblo como todas la tribus, y serás como culebra sobre carrera y como serpiente en el camino, que sabe sutilmente morder al caballo y enseñorearse del caballero, y crecerás sobre los hombres como el águila en el vuelo sobre todas las aves.

ASSER: A la mano derecha de Dam iba Asser, con cuarenta mil y quinientos hombres, y era su capitán Payel, y sus armas una oliva verde en campo blanco, porque le fue dicho: Serás abundoso en todas las cosas como la oliva entre sus hijos.

NEUTALÍN: Neutalín iba a la siniestra de Dam, con cincuenta y tres mil y cuatrocientos hombres, era su capitán Ahirac, y sus armas una cierva de oro sobre morado, porque le dijo Jacob: Serás victorioso y alegre como cierva con sus amores, que no teme por ellos morir, como tú harás sobre tu ley.

EFRAÍN: Efraín iba a la parte del medio día con cuarenta mil y quinientos hombres, y era su capitán Ehsamet, y llevaba sobre oro y plata un toro colorado, que fue llamado su padre José buey fértil sobre todos sus hermanos.

BENJAMÍN: Benjamín iba a la diestra de Efraín con treinta mil y cuatrocientos, y era su capitán Abidán, y sus armas un lobo negro sobre diversos colores; que le fue dicho en diversos modos: Vencerás y partirás con tus hermanos como el lobo que a la mañana toma su caza y en la noche parte el despojo.

MANASÉS: Manasés iba a la parte siniestra de Efraín, su hermano menor con treinta y dos mil doscientos hombres; era su capitán Galiel, y sus armas unicornio blanco en campo verde, porque había de ser uno y singular en el universo.

LAS INSIGNIAS DE LOS DE ROMA

Para verificar que color sobre color y metal sobre metal no pueden estar allende lo susodicho siguiente, las insignias de los romanos en tiempos que properaban, en cuya memoria un noble varón romano de éste nombre: Laurencio Manio, mirando virtud las hizo sacar y pintar en su casa, según hoy aparecen, de donde yo las hice sacar creyendo era servicio de vuestra alteza, y conociendo pues su grandeza, es presente en las patrias que enseñoreaban, en las cuales alegres vuestra clara fama reciben, serán recibidas sus armas como si sus personas en presencia llegasen al Reino y palacio de vuestra real majestad, en principio de lo cual estaba un rótulo que decía: Antiquorum Insignia, que quiere decir: Estas son las insignias de los antiguos, donde están coronados los presentes escudos de la manera siguiente: Al principio una loba y un pito que le daba de comer, en campo verde, y ella daba de mamar a dos niños blancos con petase que esto mismo rezaba: Lupa germanorum nutrix pies alit: El pito da de comer a la loba que cría a los hermanos que fueron Rómulo y Rémulo cuando los hallaron en la selva. Y después, Rómulo alzó un haz de hierba y decía: Rómulus ex necesitate: Rómulo por necesidad. Numa Pompilio puso en escudo de oro en campo celeste, que cayó del cielo, con una letra que decía: Bistetezo caput orbis erit: Donde yo estuviere será cabeza del mundo. Y después pusieron los romanos un minotauro en campo celeste, con letra que decía: Ob ferociaz milituz: Por la ferocidad de los caballeros. Estaba más una cota sangrienta en campo blanco y decía: Triunfus non est fine sanguine: El triunfo no es sin la sangre. Y después estaba una puerca negra alanceada en campo de oro, cuya letra era: Ob signun pacis: Por la señal de la paz, que así muera quien la quebrare... ... y después un escudo colorado con cuatro letras de oro que dicen: El Senado y pueblo romano, las cuales hoy son armas de Roma. Y después un águila negra en campo blanco, y era la letra: Ob imperit decus: Oh honra del imperio. Otro escudo con fuegos y un brazo en medio con una espada en campo de oro, por la gran animosidad de los romanos. Estaba en el medio con dos coronas el escudo cesariano, colorado, con el mundo de oro manifestando su monarquía, con una letra que César por sí decía: Regere imperio pópulos romane memento, que quiere decir: Oh romano, recuérdate que riges los pueblos por imperio, que éste fue el primer emperador que hubo en el mundo.

Después estaba, según en este árbol aparece, un águila prieta de dos cabezas coronada en campo blanco, por los dos estados de la iglesia. A la mano derecha, los frígios tenían un puerco blanco en campo verde y azul; y los de Celicia un yelmo de oro sobre negro; y los icitas unos rayos sobre blanco; y los traces un hombre armado en blanco sobre el color de Marte; y los italianos un haz y segur dorados sobre morado; y los persas arco y cárcax de oro sobre sangre; y los de Babilonia traían una torre blanca en campo verde; y los de Asía un lobo prieto sobre blanco; y arriba de este árbol, en la siniestra, tenían los amonios un cordero sobre verde; los cartagineses un buey colorado sobre oro; los coralos dos ruedas de oro en verde y azul; los de Grecia una raposa de oro en sangre, con letra: Ob nutricis memorian: Memoria de vivir; y también Roma(la actual) un caballo blanco sobre morado y una letra que decía: Ob milice resplendoren: Por el resplendor de la caballería; y los etíopes un hombre entre dos serpientes en una sepultura sobre negro y decía la letra: Esta es la pena del que contra su rey se levanta; y los africanos...  

 

 ... de occidente un perro blanco sobre morado; y los de Líbia, en oriente, una serpiente de oro en verde; y debajo del águila, una esfera de oro sobre verde que Alejandro traía; y los godos tres sapos de oro sobre negro; y después, viniendo en España, Castilla traía un castillo de oro con puertas azules sobre colorado; Barcelona, con su cataloña, cinco bastones de sangre sobre oro; y Aragón cinco cabezas negras de moros en blanco; y León tenía un león morado sobre blanco; y Galicia la torre blanca del espejo que Hércules hizo, sobre sangre; y Andalucía dos columnas blancas en azul; y Portugal una ciudad blanca en campo azul sobre la mar, hecha de ondas verdes doradas. 

SIGUEN LAS REGLAS DE ARMERÍA CON SUS CAUSAS

De las cuales la primera es que en las armas son cinco colores, conviene saber: negro, verde, colorado, azul y morado; y dos metales que se dicen blanco, que significa plata y riqueza, y el amarillo oro y nobleza, los cuales proceden de los siete planetas según en la hoja tercera fundamento de esta figura. La segunda es que la figuras de las armas son tres: vivo, planta y minero, en cuyo ejemplo es esta figura en que un humano bulto ejemplifica todas las cosas vivas que son tres: celestes, humanas y brutas; y el ramo todas las plantas, las cuales son hierbas, flores y árboles; y la torre y corona todas las otras cosas según en la hoja B.

La tercera regla es que las invenciones de vivo, planta y minero se llaman insignias, y decímosles armas, porque con las armas se defienden y ganan, pero en las de minero, si son bastones, bandas, jaqueles o fajas impares de uno, dos, tres, cinco, siete, nueve, once, quince, lo menos serán armas, y lo más el campo, lo cual todo aparece por ejemplo en los presentes escudos, donde los nones, colorados, que en cada escudo de estos son lo menos, se dicen armas, y los pares y dorados, que son lo más, el campo, y es la causa, porque si los que han de pelear han menester en que ellos y sus armas quepan. Síguese de necesario el campo, debe ser más que las armas, y porque más es el continente que el contenido.

Aquí se ejemplifica esta regla quinta con estos escudos presentes, de los cuales el primero está negro sobre blanco, que es color sobre metal, y en el segundo blanco sobre negro, que es metal sobre color, y esta regla siempre tiene verdad, aunque algunos tienen la contra, como sea de la verificación muy ajenos, y es cierto que siempre costumbre la guarda. La sexta regla es que color con color y metal con metal no se pueden tocar salvo de punta, así como en los jaqueles y en algunas invenciones según estas puntas blancas sobre negro nos dicen. Y si cayere metal sobre metal o color sobre color, es necesario que se echen entre ellos unas muestras según esta banda negra demuestra.

La séptima regla es que estando el escudo en el brazo, las armas vivas siempre deben ser derechas y mirar a la mano de la espada, como se muestra por este león, y no estén como el lobo, que está en contrario. Y esto por dos razones: la primera es que las armas siempre sean derechas y no siniestras, porque tales deben ser los hechos que con ellas se inventan. La segunda razón por la hermosura, esfuerzo y ayuda de las armas, que mirando la mano derecha y yendo como va este león ayudan a la espada y van delante venciendo. Y si estuvieren como el lobo, irían atrás, huyendo, y esta regla se guarde en las bandas atravesadas, que deben estar como estas que aparecen, y no según el bastón.

La octava regla es: si estuvieren dos figuras vivas en un campo, siempre deben ser derechas, para la mano de la espada, y que vayan sueltas y libres, feroces, volantes, corrientes, andantes, como estas serpientes de este primer escudo, y que sean pintadas lo más lindas y hermosas que ser pudiere; y no se pinten juntas, atadas ni enlazadas como parecen, que por fuerza venían los colores o los metales juntos, y serían armas falsas. Y si las tales figuras tuvieren alguna invención, así como el castillo etc, débenla tener en el medio, mirándose la una a la otra, sin que la siniestra sea falsa, cuyo ejemplo parece por estas serpientes del árbol, pero solas no estén, sin algo, que serían sin proporción.

La nona regla es: que si las armas fueren metal y color, débense asentar sobre metal, porque lo mayor precede al menor, según aparece en algunas armas de calderas jaqueladas con blanco y negro, que en Portugal y Castilla traen, así como en Ciudad Rodrigo algunos de los pachecos, que suceden de María, dama señora de Cerralvo y del Arbezguiría, que hizo y ordenó el monasterio de La Caridad; y en Aragón los De Luna, que De Mendoza se llaman, que son, por parte de la madre del apellido Catalo, y por el padre De Mendoza, que así hoy se apellidan, porque los otros muchos De Luna traen una luna blanca con un pie blanco en campo de sangre, según el ejemplo de estos escudos enseñan.

En declaración de esta regla de los colores, sabed que el color negro raro se pone por armas salvo en el perfil de alrededor de las figuras donde Saturno se puede blasonar, porque el negro significa luto o desdicha, según aparece por estas armas de Sotomayor, cuyo mayorazgo mató por ocasión con una teja, jugando al Tejo en Palencia al deseado rey Don Enrique el Primero, cuando echaron estas fajas negras en sus armas, como los De Avendaño la banda negra cuando sin razón los desterraron de Galicia y se fueron a Vizcaya; y los De Sandoval y pachecos, por la sinrazón que recibieron; y los De Carvajal, que injusto de Martos despeñaron; y los De Caballos y Val de Rábanos por el puerto del Muradal; y los de Eztúñiga, por el rey Don Pedro.

La décima regla es que los colores de las armas deben ser puestos según el caso que se acaeciere si se ganaren las tales armas en batalla, deben tener el campo de sangre según este escudo de la M; y si fueren armas de merced de rey por servicios familiares, sea el campo verde, azul o morado, que son coloresde paz, según este escudo de la C D E; y si fuere algún noble al cual el rey quiere aumentar sus armas, sea el campo de oro, según este escudo de la N; y si fuere persona de riqueza, sea el campo de plata; y deben los tales tomar por insignias aquello de que el rey les hiciere merced, y a sus oficiales de armas y consejo bien visto, fuere según este escudo de la R que su alteza le dio.

La undécima regla es que las armas deben ser distintas las unas de las otras por mejor conocerse, según aparece por este escudo de la Tiara con tres coronas y una cruz, por la pasión que el trino y uno recibió por el linaje humano; el escudo de las dos coronas es del emperador, por los dos estados de la iglesia que el águila de dos cabezas significa. El escudo de una corona es del rey, por aquel soberano que de sí le dio tal renombre para reinar y regir. El escudo del Capelo colorado es de cardenal, en memoria de la humanidad y pasión de Nuestro Señor, que muy alegre y por voluntad nos redimió. El capelo negro honrado en verde es de arzobispos y obispos por honestidad y esperanza.

En ejemplo de lo susodicho, fue necesario poner las insignias de las órdenes en defensión de nuestra fe católica. Según dice el Apóstol, todas las cosas escritas son para nuestra doctrina, y por tanto, en estos escudos que aparecen, es de considerar cuántos y cuáles colores y metales tiene cada escudo y qué excelencias y virtudes se deben y pueden aplicar en cada uno, y así se blasonen, y comenzando a la mano derecha está el escudo de la Trinidad, que tiene una cruz celeste y colorada en campo blanco. Y Santiespíritu una cruz(...) en campo(...). Y la Merced una cruz(...) en campo(...) sobre las armas del rey de Aragón; y San Juan cruz blanca sobre verde; y San Francisco las plagas de Cristo.

Ejemplificando lo razonado, a la mano derecha de esta plana, están las armas de Gerusalem, que son una cruz de oro en campo de plata, y solas estas pueden estar metal sobre metal, según aquí por ejemplo se muestra. Están luego las armas lucidas de Santo Domingo, que son una cruz blanca y negra sobre tal campo, según su hábito. Está más una cruz colorada en campo blanco de la orden de Calatrava; y junto, una cruz verde en campo de plata de la orden de Alcántara, que son caballeros de San Juan. En el medio de estos escudos está una espada colorada con una venera rica en campo blanco, que son armas de la caballería del Apóstol Señor Santiago, capitán de España. 

 Pues aquellos que por méritos de ciencia y ejercicio virtuoso, son caballeros militantes, no fuera razón olvidar los que son de memoria dignos, cuyas insignias son las flores de los metales y colores con los que les dan los grados de maestros y doctores según sobre estos bonetes se muestra: la teología tiene una flor blanca; y la medicina amarilla; los cánones verde; las leyes colorada; y las artes azul. Y no se dan negras, de fortaleza, ni moradas, de prudencia, porque los letrados esencialmente deben ser fuertes y prudentes en defensión de la  verdad; y mire cada uno que en las obras que hicieren en sus edificios y reposteros, siempre las armas o el campo sean del color de sus insignias.

Síguese el fundamento de los siete blasones del universo, que se mostrarán por los doce signos y siete planetas con sus colores y metales e influencias y laudes, vituperios y aplicaciones, y de las insignias que cada uno quisiere alabar, molestar, disminuir, aumentar; en memoria de lo cual se pusieron estas siete estrellas negras por los dichos planetas, y doce por los doce signos, cuyos nombres son: Aries, Taurus, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuarius y Piscis; y ponerse han por armas a cada planeta aquel signo en que tiene su propiedad, no gastando tiempo en los argumentos de astrología: Mas sólo con aquello me despidiendo, que a las insignias conviene. 

Aquí se comienzan los siete blasones por donde todas las armas se deben blasonar. En comienzo de los cuales, en cada planeta es de considerar lo siguiente: qué nombre y qué cielo y exaltación, y qué color, metal, ave, animal, árbol, hierba, piedra, virtud, figura, condición, ciencia, oficio y señorío tiene cada uno de los planetas, para que más grandemente sean las insignias blasonadas.

Saturno, según Tolomeo y Mesala, con el Alquibicio y los astrólogos, dicen que es el más alto de todos los planetas, y es su asiento en el cielo séptimo, y sus casas Capricornio y Acuario, su exaltación es Libra, cuyas armas tiene. Su color es negro, y el metal plomo, el ave murciélago y las aves nocturnas como búo, mochuelo, lechuza y curuja; el animal serpiente, puerco y cabrón; el árbol castaño y nogal; la hierba adelfa, la piedra diamante y azabache; la virtud fortaleza; su figura humana es de hombre negro amarillo, seco, cejunto, velloso, los ojos pequeños, poca barba en las mejillas, algún tanto corcovado, la lengua gruesa, no despidiente; es de condición firme, discreto, de pocas palabras y mucho consejo; vagaroso, malo de encender, duro de rogar, triste y sospechoso, flemático, melancólico, envidioso y de malas artes, amargos; su ciencia es nigromancia, hechizos y adivinos; su oficio labrar tierras, piedra, lodo y tener oficios viles; y es señor de las indias, judíos y negros; reina el Sábado y la noche antes del Miércoles. 

Sol tiene su asiento en el cuarto cielo; su casa es León, su exaltación es Aries, cuyas armas se parecen; su color es amarillo, el metal es oro; el ave es el cuervo; su animal león; su árbol laurel, su hierba romero; su piedra carbúnculo y su virtud caridad; su facción es de mediana estatura, y antes breve que larga, los ojos no del todo negros, el color entre blanco y negro y compuesto de colorado; es calvo, los cabellos más crespos que nídios y de lindo aspecto:. Su condición es vida, lumbre, resplendor, prudencia, empresa, hermosura, gloria, laudes, perfección, presunción y liberalidad; usa mucho de franqueza y también es pródigo; su magisterio y oficio es sobre reyes, emperadores, príncipes y grandes hombres; su ciencia es en lo por venir, sus enfermedades calientes y secas, su sabor agudo, su señorío es sobre las tierras de los romanos; reina el Domingo y la noche del Jueves, y cuando se junta con Saturno, recibe de él sus condiciones de envidia y labranzas de lodo, tierras y piedras; y en sus oficiales, cuando con Júpiter, aumento de la fe y en los hombres que guardan justicia; y con Marte, batallas y guerras; y con Venus, regimientos de reinos por mujeres, y con Mercurio crece consejos y ciencias; y cuando se halla con la luna, significa negocios de caminantes; y así todos los planetas, cuando se juntan, reciben y dan sus influencias los unos a los otros, por donde las criaturas truecan sus complexiones.

Venus anda en el cielo tercero, sus casas son Taurus y Géminis, su exaltación Piscis, cuyas armas parecen; su color es azul, al que algunos dicen blanco; su metal es cobre, el ave paloma y cisne; el animal raposa y onza; el árbol arrayán; hierba lírio y rosa; la piedra turquesa y ámbar; su complexión es fría, húmeda y templada; su figura es de mediana estatura, y antes pequeña que grande; su color es blanco y retrae un poco en negro; hermoso, la cara redonda, las mejillas chicas y de color bien compuestas; los ojos y cabellos hermosos y negros; su condición es prudencia, franqueza, amistad, lindeza, benevolencia, hablar y escribir en conjunciones de amores, que como con reverencia en la criatura humana cría y tiene poder sobre las ancas, espinazo, riñones, matriz, simiente, vientre, ombligo y desde las partes inferiores, así tiene placer en decir y platicar el apetito semejante por donde se inclina con personas dispuestas a los actos de naturaleza. Su oficio es procurar placeres y juegos de escaques, tablas, naipes, cantos, músicas, danzas, bailes, burlar, molestar, vestir, ataviar, coser, brostar y mirar imágenes bien proporcionadas, procurar bodas, convites, comeres, beberes, especias, perfumes, afeites, camas y atabíos; reñir, demandar celos y sospechas, preguntas, mostrar mal querencia fingida, y con gran diligencia decir, servir, bullir y otras mil invenciones; su señorío es en Arabia, y reina el Viernes y la noche del Martes.

Mercurio anda en el cielo segundo, sus casas son Géminis y Virgo; su exaltación Virgo, en cuyas armas se esfuerza; el color es morado, el metal azogue, y en las aves, animales, árboles, hierbas y piedras tiene lo morado con diversos colores, así como en las aves el pato, gallo y mariposa, su animal es lince, el árbol ciprés, la hierba lirio, montes y clavelinas; la piedra amatista, letor, cornalina, jaspe; su virtud es prudencia, por la cual todos reciben y tienen con él concordancia; su figura es de hombre blanco y negro, y que sea colorado, y tenga la frente luenga y ancha, los ojos hermosos y no del todo negros; la nariz larga, las mejillas descubiertas de barba, los dedos largos. Es de condición prudente, sabio y señor de la discreción. Es de sutil ingenio inventivo, diligente, elegante y gracioso en su decir. Es igual a todos y procura ser honrado: Ama a los hermanos menores, servidores y mancebas. Tiene infinitas pasiones en el alma y horribles presunciones, dudas y fantasías: Es movible, temeroso, sospechoso, hipócrita, de pocas palabras y menos vergüenza y cree de ligero; su oficio es de gran deidad y alteza, que honra mucho los santuarios y casas de oración, ama y acrecienta el estado eclesiástico y las órdenes de la religión; es predicador, filósofo, aritmético, geómetra, retórico, versificador, inquisidor de ley, paz y guerra; mercader, secretario, embajador, pintor e ingeniero; es señor de las indias, reina el miércoles y la noche del Domingo.

Luna tiene su asiento en el primer cielo, más cerca de la tierra; su casa es Cáncer, su exaltación Toro, en cuyas armas se esfuerza; su color blanco, el metal plata, porque son colores y metales sin mancilla; su ave es Fénix, porque la luna es llamada Diana, señora de la virginidad, y así como el fénix anda solo, por conservar larga vida, así las vírgenes y personas de buena fama deben mucho trabajar en ser únicas, solas y excelentes sobre todas; el animal es ciervo, que es alegre y muy temeroso y enamorado, como los vencedores; enamorados por vencer, alegres en el vencimiento y temerosos de infamia. En la caza de Diana es de ciervos, que luego huyen ahí que los hieren y presto se llagan, así las vírgenes, como la luna es áspera en su razonar, lo deben ser en su responder, que son remedios con los que los hombres huyen llagados con baldones y muertos con desespero: El árbol es palma, que así como es siempre verde, alta y de muy suave fruto, así las vírgenes son siempre verdes, hermosas y de altos pensamientos, tienen siempre su fruto que es su perfección, que cuando las mujeres se corrompen, nunca tienen la alegría que soler tenían, cuanto más religiosas y casadas, cuando se recuerdan haber errado, y así todas las personas de fama; la hierba de la luna es azucena, que así como es la más odorífera de todas las flores, así la virginidad es la más alta perfección que no sin causa tenía la Virgen...

... esta rosa en su compañía cuando el Ángel la saludó; su piedra es perla, que si una vez es quebrada, no vale nada, y no menos es la virginidad; su virtud es fe, que como sea señora de las aguas, nos da la primera virtud por bautismo, y así, los que blasonaren, sepan buscar y aplicar. La facción de la luna, es de gentil estatura, el color blanco y colorado, la cara redonda y con alguna señal; es cejunta y los ojos no del todo negros; su condición es fría y húmeda y causa muchos pensamientos, dudas y poca holganza; hace menguar el seso y aflacar la complexión y la voz; es casta y honesta y ama la religión y las personas de semejantes condiciones; su oficio es de mucho cuidado y poco descanso, andar noches y días y nunca parar; es caminante, cazadora, marinera, partera, señora de las aguas, cría las mieses, toma la condición del que con se junta; su enfermedad es fría; reina el Lunes y la noche del Viernes.

Estas son las armas de Silvano, hijo de Júpiter y padre del rey Pico, y tiene el campo de oro, que es el planeta del Sol con todas sus excelencias, significando nobleza y caridad; y dice el ramo de la blanca flor que es la Luna y la fe, y el verde Júpiter y esperanza; lo morado Mercurio y prudencia; lo colorado Marte y justicia; lo negro Saturno y fortaleza; el azul Venus y templanza, y así todas la insignias se blasonen según los planetas, metales y colores.

Dicho de los siete planetas, siguiente los doce signos partidos de tres en tres en las cuatro partes del orbe con sus condiciones y señoríos, comenzando mediado Marzo y dando un mes a cada uno según el curso del Sol, ordenándose en esta manera: Aries, Taurus, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis, entre los cuales Aries, Leo y Sagitario son orientales, masculinos, diurnos, ígneos, calientes, secos, coléricos y de sabor amargo, y crían las cosas semejantes y cosigo conformes en propiedades, así como trigo, arroz, azúcar, nuez, azafrán, canela, cominos, cebollas, mastuerzo, asencios, torongil, hortiga, albahaca, orégano, perejil, mostaza, pimienta, laurel, ciprés, avellano, alumbre, oro, cobre, marcasita, cabra y su linaje, así como ciervo, corzo y gamo. Aries tiene en el hombre la cabeza y la cara, y en el orbe Babilonia. León tiene en el hombre el estómago, corazón, espinazo y costados, y del orbe en la parte oriental Atriti, hasta en la región habitable. Sagitario es ingenioso y tiene en el hombre los muslos, y en el mundo Etiopía y parte de Las Indias, y estos signos se pusieron aquí por los blasones de sus figuras que se hallan en armería.

(La armería de la Ciudad Eterna)

La segunda triplicidad de los signos es meridional, y son Toro, Virgen y Capricornio, y cada uno de ellos o todos juntos son femeninos, nocturnos, terrenos, fríos, secos, melancólicos y de agrio sabor, e influyen y crían las cosas a sus cualidades conformes, así como peras, priscos, cebada, mirabo, anos, murta, liebre y hierba lupina, beleño, adormideras, castaña, bellota y palomilla, y los señores de estos signos son Venus de día y luna en la noche, y Marte compañero de ellas de día y de noche; y es de notar que el signo del Toro tiene en los miembros del hombre el pescuezo y el cuello, y tiene ciertas regiones ignotas, así como Ezetinet y Sandén. Virgo tiene en el hombre el vientre y los intestinos, con la tela y diafragma, y tiene en las regiones del mundo Armenta y Asís, que es cerca de Gerusalem, y tiene Éufrates y España. Capricornio tiene en el hombre las rodillas, y de las partes del universo Etiopía hasta los dos mares y algunas provincias de India; y es de notar que en esta triplicidad de Tauro, Virgo y Capricornio, Virgo es de buen corazón y tiene gran parte en cosas y criaturas vegetales, que son plantas, brutos y racionales.

La tercera triplicidad es occidental, y constituída de los tres presentes signos cuyas figuras y nombres aparecen, los cuales Géminis, Libra y Acuario se dicen, y son masculinos, sangumos, calientes y húmedos y de dulce sabor, y así hacen sus operaciones y conforman con las cosas de su complexión, así como ánade, gallina, carnero, palomas, almendras y su árbol, gengibre, lengua de buey, oruga, linga, anís, miel, índico, y tiene por señores de día Saturno, de noche Mercurio y es Júpiter compañero de ambos el día y la noche; y crían en el hombre las partes que se siguen: Géminis tiene en el cuerpo de la criatura humana los hombros, brazos y manos, y de las regiones Armenia y Egipto. Libra tiene muchas cosas lindas: árboles, y corazón de buenos deseos, y tiene en el cuerpo del hombre los lomos y las partes inferiores del vientre, así como el ombligo, pene, vergüenzas, ancas, hijadas y nalgas, y de las regiones las tierras de los romanos y griegos con todos sus afines hasta África, y tiene poder sobre Arabia y en Etiopía. Acuario tiene en el hombre las piernas, y tiene en el mundo las tierras de los indios y negros y parte de Egipto.

La cuarta triplicidad septentrional de los signos es el Cangrejo, Escorpión y los peces, y todos juntos o cada uno de ellos son femeninos, nocturnos, acuáticos, flemáticos, fríos y húmedos y de sabor salado, y de las tales propiedades son todas las cosas que de ellos proceden, así como manzanas, priscos, albaricoques, granadas dulces, ciruelas, melones, cogondros, pepinos, verdolagas, malvas, lechugas, espinacas, hongos, agallas, violetas, nenúfar, mandrágora, plata; y tienen por señores en el día Venus y en la noche Marte, y participante con ambos Júpiter; y Cáncer singularmente influye sobre los árboles que son casi iguales en largura, así como pinos, tiene en la criatura los pechos y el estómago, costillas y bazo, y de las regiones Armenia la Menor oriental y en la región occidental. El escorpión tiene los árboles iguales y de un redondo, como laureles, naranjos, madroños, acebos, y es signo de buen ánimo, y tiene en el hombre los genitivos etc, con la vegiga, puerta mayor y muslos, y en el mundo los campos de Arabia con sus términos. Picis es caliente, astuto y de muchos colores, y tiene del hombre los pies, y participa con Roma, Egipto y Alejandría.

Las insignias son de una de cuatro maneras: por genealogía, dignidad, merced o estrenuidad. Las primeras vienen por generación, y se pierden si es vencido quien las lleva o si cae en mal caso. Las segundas son por dignidad, y estas no se pueden ganar salvo si la dignidad del que las lleva la ganase al que hace armas con el tal, ni se pueden perder salvo si la dignidad se perdiese. Las armas de merced son por el rey, príncipe o caudillo, que las puede y debe dar a personas beneméritas por servicios señalados. El cuarto modo de las armas son las que se ganan por letras, así como maestros y doctores, o en el campo ganándolas a otro, y no se deben ningunas armas fabricar en lugares sucios y viles donde las pisen y maltraten, que pues por ellas se recibe honra; es gran razón que sean honradas, mas débense poner en edificios sublimes y sepulturas de gran memoria y paños ricos y reposteros de arreo, y no donde hayam de andar por el suelo. Según los grados de la caballería con armas distintas en diferentes pendones, como aparecen, por mejor se conocieren: las órdenes tienen un pendón caudal redondo al cabo, como éste de la cruz. Los jinetes y celadas un guión de una punta como éste blanco y negro. Los duques, condes, caballeros y grandes hombres un estandarte cumplido con dos puntas. Las ciudades y pueblos una bandera con dos puntas según esta presente. Los que llevan bastimento al Real una guía con dos lengüetas. El bastimento una divisa como esta de las bandas. La artillería una muestra larga como esta de las fajas. Los oficiales del rey un falón con dos puntas como éste blanco y negro. La gente de la mar una gripola pequeña y quebrada como esta de las ondas. Los nobles del reino un palón con una punta como esta de la F. Las guardas del rey un pendón largo como estos roeles. La batalla real una seña quebrada como esta que aparece. El rey un guión de una punta.  

Es el final del documento de armería, que todas las armas, después de su verificación, blasón y aplicación, deben tener cinco cosas: yelmo, paquise, timble, divisa y letra; y débese poner el escudo un poco inclinado, como si estuviese en el brazo siniestro, y tenga sobre sí un yelmo o celada de arreo en memoria de la persona que ganó o las tales armas convienen. Encima del yelmo se tienda el paquise hasta abajo, que es un follaje pintado con los colores y metales de sus armas, y es de notar que paquise tiene tres partes: pa qui se, que son un relativo y dos nombres, y quieren decir: el que demanda fe y paz, que por estas, con el rey y la grey, todo hombre debe disponer su vida. Y las hojas del paquise significan que en el campo, lacerando con las armas, se gana la honra victoriosa. Timble es una invención firme y no mudable puesta sobre el yelmo, en significación de la excelencia de las armas, y dícese timble, que hace temblar a los enemigos, y debe ser conforme con su blasón, y en especial con los planetas de quien recibe pintura, poniendo ejemplo con este castillo, que es timble de Saturno, señor de la fortaleza, cuyas son las cosas firmes: el niño es de Júpiter, señor de la vida; y el brazo con la espada es de Marte, caudillo de las batallas; y la corona con el pelícano es del planeta del Sol real y caritativo, según en los blasones de los signos y planetas se puede coligir y aplicar. Divisa es invención voluntaria, puesta de ambas partes del escudo, con una breve letra que declare el amor, paz o guerra del caballero que la trae. EL MEDIO, DONDE TODA VIRTUD CONSISTE, QUEDA ESPERANDO LAS ARMAS DE VUESTRA ALTEZA, Y DEJELAS DE IMPRIMIR POR NO SABER SU INTENCIÓN. SUPLICO, EN REMUNERACIÓN DE ESTE SERVICIO Y AFICIÓN DEL TAL DESEO, LAS MANDE PONER EN APARATO POR DESCANSAR MI CUIDADO. 

Las presentes insignias son celestes, equínocas, reales, perfectas y triunfales.

Celestes: Porque a los escritores es gran razón darse crédito, es de saber que don Alonso el Católico, primer rey de Portugal, como en rezar cada día las horas canónicas fuese devoto, y mucho en las cinco plagas de Nuestro Señor, en memoria de las cuales, como se acaeciese en gran peligro con los moros, le aparecieron cinco quinas celestes cruzadas en campo blanco con que ganó la gran batalla en el campo Dorique, donde venció a cinco reyes moros con todo su ejército, y de allí puso las cinco quinas por armas, y cinco coronas de los reyes vencidos por divisa; y después, los sucesores, pusieron otras divisas según su voluntad, en el cual vencimiento ganó este buen rey las ciudades de Lisboa, Santarem, Évora ciudad y Sintra, con otros muchos lugares. Fuera imposible un nuevo rey con tan pequeña gente ganar cosa tan crecida sino por el milagro que Nuestro Señor mostró con sus armas en su pueblo.

Equínocas: Estas insignias son equínocas, y significan tantas cosas cuantas más decir no cabe. Asiéntase en un escudo entero y no diviso, por el Uno que las hizo, y tienen dos principios de un metal y color, que tal era su dios y hombre humanado; y tiene tres esquinas en un todo, que demuestran tres personas en un solo Dios; y la esquina de abajo posa poco sobre la tierra y las dos miran el cielo, porque la tierra dejemos en la gloria contemplando.

Estas armas tienen cuatro ángulos en la cruz de las quinas, manifestando su hacedor por las cuatro partes del mundo. Cinco quinas de estas armas son lo esencial de ellas, que amonestan los cinco sentidos. Hagan memoria de las cinco plagas de Cristo salvador nuestro... 

... y cada quina tiene cinco quinas, y cinco veces cinco son veinticinco, y las cinco que dicho habemos hacen treinta, que son los treinta dineros que fueron dados por el precio apreciado de nuestra redención. Sobre estas treinta, las dichas cinco quinas en pares son dos pares y medio, y treinta que teníamos, son treinta y dos años y medio, por el tiempo de la vida que inmortal vida nos dio. Y mas las cinco quinas son celestes, del cielo de donde vinieron, y están en campo blanco, sin mancilla, como fueron; y parecen los dados puestos sobre la salla sin costura, en que dice: da dos ofrendas a Dios, que son cuerpo y alma, pues por ti las ofreció cuando se cumplió lo que dijo: Sobre mi salla echaron suertes.

Estas cinco quinas, con el campo hacen seis, que es el número perfecto, y todo junto es una sola unidad, y seis partido por medio hacen dos partes, que son cuerpo y alma, bien y mal, vida y muerte; dos ojos, dos orejas, dos manos, dos pies, dos alas y otras infinitas dualidades, hasta la gloria y la pena. Seis, en tercios, son tres tercios de dos en dos por número tan perfecto y por las opaciones de las tres personas y una esencia divinal, que el Padre da ser al Hijo y al Espíritu Santo, y el Hijo recibe del Padre e influye en el Espíritu Bendito que procede del Padre y del Hijo, y así son seis operaciones, tres activas y tres pasivas del que hizo y padeció.

ESTAS CINCO QUINAS TIENEN POR ORLA SIETE CASTILLOS QUE SON SIETE FORTALEZAS LLAVES DEL REINO EN UN SEÑORÍO DICHO "RIBA DE COA", GUARDA Y VELA DE MUCHOS INCONVENIENTES, POR LOS CUALES SIETE CASTILLOS APLICARSE DEBEN LOS SIETE SIETES QUE SE SIGUEN: siete sacramentos, que son: bautismo, confirmación, penitencia, comunión, unción, orden sacra, matrimonio. Siete dones del Espíritu Santo, que son: espíritu...  

... de sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y espíritu de temor de Dios. Siete obras de misericordia corporales, que son: visitar a los enfermos, dar de comer a los hambrientos, de beber a los sedientos, redimir a los cautivos, vestir a los desnudos, albergar a los peregrinos, enterrar a los muertos. Las siete obras de misericordia espirituales, que son: dar buen consejo, corregir a los errados, consolar a los tristes, perdonar las injurias por Dios, sufrir las enfermedades por su amor, enseñar a los ignorantes, rogar por sus enemigos. Las siete virtudes son: fe, esperanza, caridad, prudencia, justicia, templanza y fortaleza. Los pecados mortales y resistencias contra ellos son siete: soberbia- humildad, avaricia- liberalidad, lujuria- castidad, ira- paciencia, gula- templanza, envidia- caridad, pereza- diligencia.

Estas cinco quinas tienen siete coronas en derredor, cinco que venciendo ganaron y una real que heredaron, y la de los espinos, que con devota y justa razón aplicaron, por los cuales es de haber memoria de los siete días de la semana, siete planetas en el cielo, siete horas canónicas, siete gozos de Nuestrra Señora, siete palabras que Cristo dijo en la cruz, siete cosas por que se quita el pecado venial, que son: oir misa, comulgar, bendición episcopal, confesión general, agua o pan bendito, herir los pechos con devoción, oir sermón o rezar el Pater Noster. El pecado mortal se quita por constrición de corazón, por confesión de boca, por satisfacción de obra con propósito de no volver a pecar. Ocho, y con el morado de la corona son nueve, por las nueve excelencias de Dios, que son: bondad, grandeza, eternidad, querer, poder, saber, verdad, virtud y gloria. Alabado por los nueve órdenes, que son: ángeles, arcángeles, querubines, serafines, coros, virtudes, potestades, trones y dominaciones.

 Estas cinco quinas azules contienen en sí cinco que son blancas por los diez mandamientos de la ley, que son: amar a Dios sobre todas las cosas, no jurar su nombre en vano, domingos y fiestas de guardar, honrar al padre y a la madre, no fornicar, no hurtar, no matar, no levantar falso testimonio, no codiciar la mujer del prójimo, no codiciar las cosas ajenas; y con estas diez, haber memoria de los diez mil mártires que fueron muertos por amor de Nuestro Señor. Estas cinco quinas, que son diez, con el campo son once, por las once mil vírgenes; cinco quinas dobles son diez, y dos colores en la orla hacen doce, por los doce signos del cielo, doce meses del año, doce tribus, doce profetas, doce apóstoles y doce partes del Credo, y sobre estos doce está el número trece del cordero sin mancilla. Estas insignias son reales, del Rey de los reyes que las dio a uno de los reyes de más alta prosapia del mundo, que de padre a hijo o nieto, desde Atanarico, primer rey de los godos hasta vuestra alteza, pasan de ochenta reyes en España de corona en corona.

Perfectas: estas insignias son perfectas, poque pueden recibir todas las buenas aplicaciones del mundo, y dar blasón e invención a todas las armas del universo. Estas son las insignias triunfales, que no pueden ser vencidas por el timble que demuestran, cuya causa es donde están las llagas, cruz, precio, vida, vestidura, sentidos, sacramentos, obras, dones, preceptos y perfecciones. Fue necesario en tal figura estar el propio figurado: Cordero de Dios con su corona de espinos mostrándose de oriente al Rey final de occidente.

Aquí dejo las armas que en la Iglesia se cantan: Qui nascitur in Belén septies in díe canimus. Gloria tibi doñe qui natus es de vírgine.

Este blasón general de las insignias del universo dedicado al serenísimo Príncipe, alto y muy poderoso Rey de Portugal. Fue impreso y entallado en la ciudad de Coria por el maestro Bartolomé de Lila, flamenco, el año 1489.

Pedro de Gracia Dei.

 

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